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Balance hídrico PDF Imprimir E-Mail

El balance hídrico es un método para la contabilización del flujo entrante y saliente de agua dentro de un área. Se basa en la ley de conservación de masa.Image

 

 

Entradas = Salidas + Variación en el almacenamiento

 

Es un método práctico que describe cuantitativamente el régimen de humedad.

 

 

 

Los datos necesarios para realizar un balance hídrico son los siguientes:

             La oferta: Precipitación (P).

             La demanda: Evapotranspiración potencial (ETo).

             La capacidad de almacenamiento del suelo.

Cuando realizamos los cálculos necesarios podemos determinar:

             La evapotranspiración real (ETr).

             El déficit.

             El exceso.

Mediante el balance es posible identificar los periodos en que hay disponibilidad de agua para el crecimiento de los cultivos, los periodos en que existen deficiencias y excedentes de agua en el suelo, los periodos en que se recarga y aquellos en los que se usa el agua del suelo.

El balance hídrico clásico o simplificado considera:

             La precipitación es 100% útil.

             La precipitación es la única entrada del balance.

             La demanda es la ETo.

             El almacenamiento máximo del suelo es 100 mm.

             El agua almacenada esta totalmente e igualmente disponible para el mes siguiente sin importar el monto almacenado.

El balance hídrico es una herramienta versátil que puede utilizarse a diferentes escalas temporales (anual, estacional, mensual, quincenal… diaria) y espaciales (grandes áreas del globo, regiones, cuencas hidrográficas… parcelas). Dependiendo del caso se realizaran las modificaciones necesarias de los supuestos clásicos. 

 

Ejemplo del cálculo del B.H simplificado.

En la estación Ceniap Maracay se registraron los valores de precipitación (P útil en mm) que se muestran en el cuadro 1 durante el año 1999. A partir de estos datos, los valores de evapotranspiración de referencia (ETo en mm) y conocida previamente la capacidad de almacenamiento del suelo, se procede a realizar los cálculos necesarios para determinar la evapotranspiración real (ETr en mm) tomando en cuenta que si hubo almacenamiento en el mes anterior se debe sumar ese valor a la P útil del mes que se está calculando.

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El almacenamiento se obtiene al satisfacer la evapotranspiración de referencia del mes que se esté calculando con la precipitación útil caída. Si la precipitación útil es mayor que la evapotranspiración de referencia entonces la diferencia entre ambas queda almacenada en el suelo, tomando en cuenta que el límite de absorción del mismo es de 100 mm, es decir, si la diferencia entre P útil y ETo es mayor a 100 mm, se almacena el límite y el resto se considera un exceso (Cuadro 1, mes Agosto). Si por el contrario la P útil caída es menor a la  ETo, no habrá almacenamiento de agua durante ese mes y la diferencia entre la P útil y la ETo se considera déficit (Cuadro 1, mes Enero).

 

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Una vez que se ha realizado el B.H para cada año de registro de una estación (se establecen mínimo 15 años de registro según las normas de la OMM), se puede caracterizar el clima de la zona conociendo sus periodos secos y húmedos, lo que permite planificar y desarrollar las diferentes actividades agropecuarias.

 

 

 

 

 

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Las condiciones de humedad se establecen a partir de la relación entre la P útil y la ETo/2. El periodo húmedo es la época donde la precipitación es mayor o igual que la ETo se cubre todo el requerimiento (Grafica 2) y se almacena agua en el suelo y puede incluso escurrir. Con estas condiciones no son recomendables las labores agrícolas ya que degradan el suelo. Cuando la P útil es menor que la ETo pero mayor a la ETo/2 se cubre más de la mitad del requerimiento pero no todo; comienza el periodo de crecimiento vegetal y a aumentar la reserva de agua en el suelo, además pueden realizarse labores agrícolas sin dañar al suelo.